29/10/2013

Una pintora sin brazos

 

Antonella Semaán es una joven de 22 años que maravilla a todos aquellos que tienen la oportunidad de conocer su gran talento para la pintura: pinta sus cuadros usando sus pies.

Debido a un mal congénito durante el embarazo, Antonella nació sin extremidades superiores. Ella nunca supo lo que es tener brazos, por lo tanto sus pies hacen el trabajo sin ningún tipo de dificultad.

Desde los 6 meses hasta los 3 años aprendió, mediante terapias de estimulación temprana, a trabajar con los pies y por lo tanto suplir la ausencia de los miembros superiores.

Antonella se dedicó a buscar centros de discapacidad donde enseñasen cómo se manejaban otras personas como ella, con los pies, pero le resultó muy complicado hasta que encontró a Pilar Benítez que le habló de la Asociación de Pintores con la Boca y el Pie y la apadrinó. Su gran talento y su dedicación le permitieron mostrar su trabajo a todo el mundo a través de sus participaciones en la película “Mundo Alas”.

Entre sus preferencias pictóricas está el realismo, para ella esta corriente puede interpretar con total fidelidad la realidad. A la vez, también le gustan las obras de los artistas impresionistas. Con sus obras, Antonella busca reproducir aquello que le da placer y la hace sentir feliz, como por ejemplo los paisajes.

Antonella no descansa hasta que le aparece el infaltable dolor de piernas. No obstante, su descanso no dura mucho, porque enseguida vuelve a su posición de buda hasta que pasan las 3 horas reglamentarias de pintura durante la mañana.

Su objetivo es estudiar Bellas Artes porque le gustaría dar clases de dibujo y pintura como terapia, pero para esto necesita un título.

Estamos convencidos que con su coraje y su fuerza conseguirá todo lo que se proponga.