21/06/2013

Superman, Superhombre, Superación

 

Christopher Reeve será para muchos la encarnación definitiva de Superman en el cine, desde que lo interpretara por primera vez en 1978.

Después del gran éxito comercial del film, Reeve se convirtió en uno de los actores más consagrados de la cinematografia occidental, hasta que un 27 de mayo de 1.995 su vida dio un vuelco inesperado y radical.

El actor era un gran apasionado del deporte. Era un excelente nadador, patinador, piloto... y tenía una gran pasión: los caballos. Mientras participaba en un concurso hípico, Reeve sufrió una caída desde su caballo que le fracturó dos vértebras del cuello y le lesionó la columna vertebral al seccionarse la médula espinal. Tenía 42 años cuando quedó tetraplégico; ligado a una silla de ruedas y a un respirador artificial.

Al principio, Christopher consideró tan grave la nueva situación que su primera reacción fue pensar que vivir de esa manera era inaceptable. Dana, su mujer, fue quien le hizo cambiar de perspectiva: “Continuas siendo el mismo, y yo te quiero”. Gracias a la ayuda de esas palabras, y casi sin darse cuenta, Reeve apostó por la supervivencia.

En su libro autobiográfico Todo es posible afirma que “hoy en día soy un hombre más ocupado que antes del accidente. Tengo que compaginar la fisioterapia con mis responsabilidades en la fundación, mi trabajo como guionista, productor y director, la familia, los amigos, los viajes y otros tantos compromisos.” y añade “cuando me preguntan si me agobia que los demás sientan pena, tengo que admitir que el problema es en realidad que los demás creen que lo puedo hacer casi todo.”

Y es que Reeve fue un gran activista social, se convirtió en el rostro público y en el altavoz de millones de personas con discapacidad. Fue presidente del consejo de administración de la Christopher and Dana Reeve Paralysis Foundation y vicepresidente de la National Organization on Disability, entidades que apoyan a los enfermos de parálisis y la investigación de la cura mediante células madre.

En el año 2004, después de 9 años desde su nueva vida, falleció por un ataque cardíaco causado por una reacción adversa de un antibiótico.

Su espíritu de superación y sus valores aún perduran y sirven de inspiración y motivación para muchas personas con discapacidad. Hoy, hemos decidido dedicarle un reconocimiento, aprovechando que estos días se estrena en los cines una nueva versión de Superman: “El hombre de acero”.

“Como dice un antiguo refrán, más vale que sepas lo que quieres porque puede ser que lo consigas y te verás obligado a aceptarlo. Tanto si tienes éxito como si fracasas, siempre tienes que creer en lo que vales como persona. Esto es lo que cuenta”.

Comentario que Christopher Reeve hizo en un seminario sobre cómo triunfar en la vida en Portland, Oregan, el 6 de febrero de 2001, 6 años después de quedar tetraplégico.