04/06/2013

Rocky o “cómo seguir adelante”

 

Esta es una historia de superación personal, cómo un sueño se convierte en meta o de cómo una meta es en sí misma un sueño al que simplemente ponemos una fecha de entrega.

Sylvester Stallone es bien conocido por ser una de las estrellas más emblemáticas del cine de acción de Hollywood. No obstante, este actor, guionista y director de cine estadounidense que ha llegado a lo más alto en el mundo del séptimo arte pudo haber escrito una historia diferente de su vida.

Stallone nació con una parálisis facial que le dejó inmovilizada la parte izquierda de la cara, y le causó dificultades para hablar de manera permanente.

Su sueño era  ser actor y con ese fin se preparó para ello y se dirigió a Nueva York. La situación en la gran manzana era difícil: como tenía limitación en el habla, nadie quería contratarlo.

Se dice de él que estuvo durmiendo tres semanas en la estación de autobuses de Nueva Jersey y que no tenía ni un centavo; sólo disfrutaba de la compañía de su mejor amigo, un perro, al que finalmente tuvo que vender por veinticinco dólares para poder comer.

Un día vio un combate entre Muchammad Ali y Chuck Wepner, y ese concepto de un pobre boxeador que era capaz de llegar hasta lo más alto, luchando contra todos y contra sí mismo, lo inspiró de tal manera que tuvo una idea para hacer una película. Se pasó todo el fin de semana sin dormir, escribiendo. Tres días después, nació el guión de Rocky.

En seguida encontró productores que le ofrecieron hasta 325.000 dólares por su texto. Pero su sueño era el de ser actor así que, pese a estar en la ruina, rechazó las ofertas hasta que finalmente le propusieron ser el protagonista de su film por 35.000 dólares. Y aceptó. Gastó 15.000 de éstos en localizar y comprar a su perro, al que podemos ver en la película.

Rocky llegó a recaudar más de 200 millones de dólares y su personaje siguió evolucionando a lo largo de las posteriores secuelas cinematográficas. Un éxito, sí. Y un gran mensaje de superación personal tanto dentro como fuera de la pantalla.

“Ni tu ni nadie golpeará tan fuerte como la vida. Pero no importa lo fuerte que puedas golpear. Importa lo fuerte que puedan golpearte y que sigas avanzando, lo mucho que puedas resistir y seguir adelante. ¡Eso es lo que hacen los ganadores!”

La vida es actitud. Adelante con los sueños que se convierten en metas.

Ver speech Rocky Balboa.

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