12/03/2015

Guía para comprar un elevador para piscinas

 

Empieza el buen tiempo y la Semana Santa se acerca. Estas fechas son sinónimo de calor, piscina y el primer chapuzón. Si este año no quieres quedarte fuera del agua, este post te interesa.

Existen varias opciones de accesibilidad, dependiendo de si su uso va a ser frecuente o puntual, del tamaño, de la capacidad y el presupuesto que le dediques.  Una de las opciones más seguras son los elevadores para piscinas. Te explicamos los principales puntos a tener en cuenta si estás pensando en hacerte con uno:

¿Qué son?

Se trata de un sistema de elevación que permite a un usuario con movilidad reducida acceder al interior de la piscina a través de una silla conectada a un brazo articulado.

Puntos clave para comprar un elevador para piscinas:

- Material de la estructura (mástil): debe estar construida con materiales resistentes a la oxidación, tanto del agua como del cloro, así como al deterioro producido por las inclemencias del tiempo.

Se aconseja evitar los plásticos duros o composites que no resistan los rayos UV. Por el contrario, los mejores materiales son el aluminio y el acero inoxidable. Este último además ofrece un plus de dureza, peso y resistencia, siendo la opción más indicada.

- Comodidad: la silla es la otra parte fundamental ya que es donde se sentará el usuario. Su diseño debe ser ergonómico, adaptado a la forma de la columna vertebral sin dejar de ser cómodo. Si además, está realizado con materiales ligeros y flexibles como resinas o plásticos homologados para exteriores, supondrá un menor esfuerzo (y por tanto, menor desgaste) de la estructura motriz.

- Seguridad: Además de las certificaciones europeas que existen para estos productos, es aconsejable que cumpla con un seguido de requisitos que garanticen la seguridad del que los use. Asegúrate que tiene como mínimo un punto donde cogerse y que tenga un reposapiés para conseguir mayor estabilidad durante la transferencia.

- Anclaje: existen elevadores fijos y móviles. Ambas opciones son seguras, pero si piensas darle un uso puntual, el elevador móvil es la mejor opción. Algunos funcionan con patas o contrapesos. También los encontrarás con anclajes, los cuales requieren de una pequeña base atornillada a la base de cemento del borde de la piscina, por ello ofrece mayor estabilidad y son una opción segura.

- Recorrido: No todas las piscinas son iguales, por lo que deberás asegúrate que el elevador puede adaptarse a los diversos niveles de agua, permitiendo al usuario acceder sin quedarse a medio camino.

- Diseño: para gustos colores, pero ten en cuenta las medidas y el peso. Son claves, sobre todo si piensas en un elevador móvil. Las opciones más recomendables son aquellas que integran discreción, comodidad y calidad.

- Autonomía y conexión: la mayoría de elevadores funcionan con baterías eléctricas o con presión hidráulica. En el caso de las baterías, dependerás de su nivel de carga, de tener un enchufe cerca y de la calidad de la propia batería (siendo las de Litio las más longevas a un precio razonable).

Por otra parte, las que funcionan con presión hidráulica demuestran ser más versátiles. Únicamente necesita con una conexión de manguera (sí, la de toda la vida, la de jardín). Al abrir el grifo, la manguera transfiere el agua que dará la presión suficiente para activar el mecanismo de elevación. ¿Su capacidad? ¡Hasta 140kg!

Esperamos que todos estos puntos hayan sido útiles. Y si tienes alguna duda, puedes contactarnos. Podemos a tu disposición un teléfono  de asesoramiento en accesibilidad totalmente gratuito: 900 414 000. También puedes escribirnos a info@validasinbarreras.com

Este verano prepárale para un chapuzón sin barreras. ¡Ánimos!  ; )