13/03/2013

En silla de ruedas y encadenada junto al Palau de la Generalitat Valenciana

 

María Dolores Carrasquilla, una mujer discapacitada en silla de ruedas, se encadenó delante del Palau de la Generalitat Valenciana con el objetivo de reclamar las ayudas a la dependencia que le pertocan.

De esta forma tan curiosa ha iniciado su protesta porque, según ha dicho, en 2011 la Generalitat Valenciana le redujo el grado de dependencia a la “invalidez absoluta” cuando en Cataluña tenía reconocido el grado de “gran invalidez”. Con este acto María Dolores quiere que la administración reconozca el grado de invalidez que sufre con las consiguientes prestaciones.

Este nuevo grado de invalidez absoluta supone una rebaja de 300 euros mensuales de su prestación por dependencia, lo que significa recibir menos de 700 euros. Con esta cantidad tiene que mantener a sus dos hijos, la pareja de uno de ellos y a ella misma. Además de pagar su medicación que como ella misma confiesa “en muchas ocasiones tengo que prescindir de ella por no poder financiar todos los gastos que supone”.

Carrasquilla no sólo se ha encadenado, sino que también ha empezado una huelga de hambre porque, como  ella misma asegura, los servicios sociales han acabado con su paciencia tras la negación de todas las ayudas solicitadas. Incluida  la de alimentos.

María Dolores ha explicado que lleva 25 años de enfermedad y 35 operaciones en cada pierna, en el año 2009  le concedieron el grado de “gran invalidez” en Cataluña, comunidad en la que residía en ese tiempo. Pero cuando llegó a la Comunitat Valenciana, en 2010 le rebajaron la invalidez a “absoluta” a pesar de que como ella misma asegura, su enfermedad está “en una de las peores etapas”.

De todas formas, ella no se rinde, y ha vuelto a pedir el grado de “gran invalidez” con la entrega de informes médicos que dan fe de su estado en la Seguridad Social de Puerto Sagunto, en Valencia, pero cansada de esperar que la administración se decida a estudiar su caso y darle lo que pide, ha decidido acampar delante del Palau de la Generalitat.

María Dolores afirma que su reivindicación, aparte de personal, también es en “favor de todos los discapacitados, dependientes o enfermos crónicos” que como ella están “sufriendo las injusticias y vergüenzas”.