31/10/2012

Buceo sin barreras

 

El agua salada, el mar, la inmensidad del océano, todo ello nos atrae, aunque no tengamos branqueas, ni escamas ni aletas. Puede que el ser humano sea terrestre...pero no se puede negar que disfrutamos mirando el mar, observando una puesta de sol, y sintiendo la arena y las olas sobre la piel.

Sumergirse en el océano es una experiencia vital que todos deberían poder vivir. Tiene sobre nosotros unas propiedades difíciles de explicar. Si hablamos de buceo, de submarinismo, la experiencia va ganando puntos. Esas inmersiones acuáticas hacen que hombres o mujeres, puedan disfrutar del mar o del entorno acuático (piscinas, lagos, etc.) en su máxima plenitud... La paz y libertad que se respiran al sumergirte  y estar en armonía contigo mismo es comparable a muy pocas cosas.

Hoy os presentamos a Daniel Zuber, fundador y director de Buceo sin barreras, y monitor de este deporte para personas con discapacidad, porque el buceo como cualquier otro deporte debe ser un DEPORTE PARA TODOS/AS.

Daniel es argentino, pero ha dado la vuelta al mundo practicando y enseñando a disfrutar de este deporte. Comenzó como profesional  trabajando como buzo técnico científico. Eso fue en el Mar Rojo. Pero poco a poco este trabajo se le fue quedando pequeño. Y curiosamente sus sueños se iban haciendo cada vez más grandes. Y lo que ha hecho a lo largo de estos últimos 20 años es cumplir esos sueños, y sobre todo, hacer que los demás también puedan hacer sus sueños realidad.

Mucha gente sueña con bucear, con sumergirse, y poder disfrutar del universo marino o simplemente del contacto con el agua, pero debido a su discapacidad, pensaban que no era un deporte para ellos... De eso nada de nada. Zuber y los monitores que él ha entrenado en sus escuelas y asociaciones en varios lugares del mundo demuestran cada día que las personas con discapacidad, con su apoyo y con el material correspondiente, pueden lanzarse al agua sin problema.

El buceo nace como afición, en ocasiones se convierte en una profesión, aunque siempre surge por una conexión especial con el agua... ¿cómo llegó a ti esta profesión?

Comencé en el buceo en el año 87 realizando mi formación como buzo profesional en Argentina. Durante varios años me dedique exclusivamente al buceo profesional específicamente en el ámbito científico. Realizando trabajos de control de polución en piscifactorías en aguas abiertas en el Mar Rojo y proyectos medio ambientales varios.

Fue en el año 1993 tras el curso de Instructor en el Mar Rojo cuando tuve la oportunidad de trabajar en un centro de buceo. Allí se ofrecían bautizos en el mar a personas con discapacidad pertenecientes a una asociación de Veteranos de guerra en Israel. La mayoría eran personas con amputaciones o con discapacidades motrices o sensoriales.

Desde hace casi 10 años estoy formando instructores IAHD (Asociación Internacional de Buceadores con discapacidad) en España, Portugal y Sudamérica.

Eres Director de Buceo Sin barreras, ¿cómo surge y cuál es el fin básico de esta agrupación?

Esta es una idea que surge desde los primeros eventos organizados en el Servicio Nacional de Rehabilitación de la ciudad de Buenos Aires en el 2008. (Video de youtube sobre Buceo sin Barreras )

Los instructores que participan lo hacen de forma voluntaria. A lo largo de 9 años he viajado desde España a Sudamérica como representante de IAHD para dictar cursos de Instructores. Hoy en día forman un grupo de 40 profesionales.

El objetivo: permitir a todas las personas experimentar la sensación de ingravidez subacuática que tantos beneficios tiene. Y hacerlo en un lugar público les permite a personas de escasos recursos experimentarlo. Todos los años realizamos una Jornada de Buceo Sin Barreras que se está expandiendo a otros sitios de Sudamérica. Estas iniciativas se realizan en España y Portugal organizadas por centros de buceo que en simultaneo se desarrollan con los cursos de formación profesional.

En esta actividad, al apoyar a la inmersión de personas con discapacidad... ¿Qué es lo más difícil?

Lo más difícil es convencer a las personas a hacerlo. Movilizarlas y motivarlas para que lo intenten. Y también a los centros de buceo a animarse a ofrecer esta especialidad que no necesita demasiadas modificaciones.

Hay profesionales formados en todo el mundo y no hay que adaptar demasiado la infraestructura de un centro de buceo o escuela para formar a personas con discapacidad.

¿Y lo más reconfortante?

Pues los rostros de satisfacción de las personas que experimentan el buceo son indescriptibles

Las palabras de agradecimiento, las sonrisas, las innumerables expresiones de emoción son alimento para el alma de un profesional.

En mi caso como formador de Profesionales especializados en Buceo Adaptado, ver que se humedecen los ojos de instructores con mucha experiencia en las jornadas de buceo adaptado es misión cumplida.

Y por ultimo saber que se abre un mundo de sensaciones y oportunidades para personas con discapacidad es muy gratificante.

Dicen que al nadar con delfines, leones marinos, etc. éstos te transmiten una energía especial, ¿en qué se nota? ¿Cuál es la sensación?

Pues hay muchas experiencias con animales y terapias de rehabilitación, "zooterapia" o terapias con animales para personas con discapacidad. Estas terapias alternativas tienen beneficios inmediatos ya que el animal no rechaza a la persona cualquiera que sea su estado o condición.

En el caso de los delfines, la relación con estos animales data de muchísimos años y los científicos creen que estos pueden ver a través del cuerpo como un médico que utiliza ultrasonido. Existe una sensación de euforia en todas las personas que experimentan el encuentro cercano con mamíferos marinos y los beneficios se notan de manera inmediata tras estos contactos.

Comenzaste tu carrera como buzo hace ya más de 20 años, en Argentina, pero has estado en el Mar Rojo, en Israel, Alemania, Chipre, y España... ¿en todos estos años... cuál ha sido el momento o experiencia que más recuerdas?

Difícil comentar un momento, pero sin duda los que más me han marcado han sido en el Mar Rojo. El contacto con un delfín que durante un año nos acompañaba en las inmersiones que realizábamos en una piscifactoría.

Otro momento de mucha emoción y donde por primera vez derrame lagrimas bajo el agua, fue durante el primer bautizo en el que asistí a una persona parapléjica y momento que marco definitivamente mi carrera profesional.

Si hay personas interesadas en practicar buceo adaptado, ¿a quién tienen que dirigirse? ¿Dónde pueden cumplir su sueño?

Tanto en España como en Latinoamérica. Pues en España hay varios centros de buceo que cuentan con instructores de buceo adaptado y lo mismo en Sudamérica. Pueden pedir más información en  buceosinbarreras@gmail.com

Fuente: Discapnet

Extracto de la entrevista realizada por Déborah M. Labrador.